Eco-feminismo
La asistencia a unas jornadas sobre eco feminismos, me dio que pensar a cerca de la influencia que hemos ejercido las mujeres desde siempre sobre la tierra, en el campo, en la responsabilidad que hemos asumido en la alimentación de nuestras familias, y sin embargo, la invisibilidad total del trabajo de las mujeres en todas estas funciones tan importantes y vitales para la coexistencia y mantenimiento familiar.
Las mujeres somos la principal mano de obra a nivel mundial, garantizamos el acceso a los alimentos a toda nuestra familia, pero de hecho somos las que más hambre pasamos.
El sistema patriarcal al que estamos sometidos/as, hace que la comercialización de los productos, el control de los medios de producción (maquinaria) y el acceso a la tierra (titularidad) esté en manos de los hombres.
En España se consiguió en el 2011 la Ley de Titularidad compartida, la cual va a favorecer a muchísimas mujeres del ámbito rural que pongan a su nombre las tierras que ellas trabajan e incluso han heredado de sus padres/madres.
En relación a la soberanía alimentaria, o lo que es lo mismo, el recuperar la capacidad de decidir lo que comemos desde la cercanía y valorar los alimentos autóctonos que nos proporciona nuestra tierra mas inmediata. Es interesante señalar que por encima del capitalismo prime la necesidad y el derecho de comer de todos/as los/as habitantes del planeta:
- Que no se especule con la tierra/agua/semillas y promover la proximidad de la cadena productiva.
- Romper las políticas de liberación comercial que favorece el capitalismo en detrimento de los derechos de los más vulnerables y concretamente de las mujeres. El producto de estas políticas de liberación es que los/as campesinos/as están abandonando sus tierras porque lo que producen no vale nada y hay que decir que las que mas emigran son las mujeres, dejando pueblos, familias que tienen que mantener económicamente trabajando en tareas feminizadas, precarias y poco remuneradas.
Es imprescindible introducir nuevos modelos de consumo medioambientalmente y socialmente más sostenibles en los que el papel central lo tienen de nuevo, las mujeres.
Lo que reclamamos es que el acceso a los recursos naturales sea por igual de hombres y mujeres y que se tenga en cuenta la perspectiva de género. Sí o sí.
Pienso en lo injusto que resulta el modelo en que vivimos, en la falta de libertad, a la de mujeres que afecta negativamente este sistema, en lo necesario de buscar otras alternativas y lo imprescindible que resulta la inclusión de la perspectiva de género en las políticas para lograr la igualdad en nuestra sociedad.
Belén Laserna (Mujeres Opañel)


